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lección 4

Miércoles: los primeros segmentos con K-Means

Agrupar con K-Means las features sin escalar: cuatro grupos y una silueta altísima de 0,550 que parece un éxito. Guarda la euforia para mañana.

⏱ 55 min

## Miércoles, 9:45. Por fin se agrupa

Dos días preparando el terreno y hoy llega lo que esperabas: dejar que el algoritmo encuentre los grupos. Tienes la tabla de features limpia, una fila por cliente, con el consumo total, los ratios de franja, el pico y el factor de fin de semana. Rosalía te ha vuelto a escribir esta mañana —«¿ya tienes mis tres grupos? 🙏»— y Baltasar te ha dejado una nota más tranquila: «prueba a agrupar, mira cuántos grupos aguantan, y mañana lo revisamos juntos con calma». Hoy haces el camino natural, el que haría cualquiera: coger las features tal como están y pasárselas a K-Means. Es exactamente lo que vas a hacer, y es exactamente donde empieza la historia del jueves.

Antes de tocar nada conviene recordar qué hace K-Means por dentro, porque de ahí sale todo. Le dices cuántos grupos quieres (la k). El algoritmo coloca k "centros" al azar, asigna cada cliente al centro que le queda más cerca, recoloca cada centro en el medio de los clientes que le tocaron, y repite hasta que la cosa deja de moverse. La palabra clave es "cerca": K-Means mide la distancia de cada cliente a cada centro. Y la distancia la calcula sumando, feature a feature, las diferencias al cuadrado. Guárdate esa frase —"K-Means mide con distancias"—, porque es la bisagra de todo el caso: una feature que se mueve en números grandes pesa en esa distancia muchísimo más que una que se mueve entre 0 y 1.

K-Means asigna cada cliente al centro más cercano, y mide "cerca" sumando las diferencias al cuadrado feature a feature. Lo que no se ve en el dibujo pero decide todo: si una feature va en centenas y otra de 0 a 1, la primera domina esa suma de distancias. Esa es la grieta por la que entra el insight del jueves.

## ¿Cuántos grupos? El criterio, no la corazonada

K-Means necesita que le digas la k, y ahí está la tentación: Rosalía dice "tres" con mucha seguridad. Pero el número de grupos es una decisión del dato, no del stakeholder. Hay dos herramientas para elegirla, y las vas a usar en serio mañana, con las features ya bien tratadas. El método del codo mira cuánto "aprieta" el modelo cada grupo (la inercia: la suma de distancias de cada cliente a su centro) y busca el punto donde añadir un grupo más ya casi no mejora, el codo de la curva. La silueta mide, para cada cliente, cómo de cerca está de su grupo frente a cómo de cerca está del grupo vecino: va de -1 a 1, y cuanto más alta, más compactos y separados están los grupos.

Hoy hay una trampa que todavía no vas a ver: elegir la k con el codo y la silueta SOBRE LAS FEATURES SIN ESCALAR engaña. Sin escalar, el consumo total manda tanto que la silueta más alta cae en k=2 (dos bandas de volumen: "gasta mucho" / "gasta poco"), no en el número real de patrones. Por eso hoy NO eliges la k con rigor: simplemente pruebas k=4 porque Rosalía dijo "tres o cuatro", y te quedas con la silueta que salga. El codo y la silueta bien hechos, sobre features escaladas, son del jueves. Que esto te chirríe un poco es sano: es la primera señal de que algo del método está fuera de sitio.

Así que el plan de hoy es deliberadamente ingenuo, y lo es a propósito: agrupar con k=4 sobre las features numéricas tal cual, mirar la silueta, perfilar los grupos y ponerles un nombre provisional. Es lo que haría cualquiera con prisa y sin el ojo entrenado de Baltasar. El resultado va a ser entusiasmante. La lección de verdad es qué haces con ese entusiasmo mañana.

La silueta de un cliente compara la distancia a su propio grupo (a) con la distancia al grupo vecino más cercano (b): cuanto más grande sea b frente a a, más cerca de 1. Promediada sobre todos, resume lo compacta y separada que está la partición. El detalle que importa: la silueta mide la geometría, no si esa geometría sirve para una tarifa.

Un último apunte antes de agrupar, para que no te pille desprevenido lo que vas a ver al perfilar. Cuando mires la media de cada feature por grupo, los cuatro grupos van a caer alineados a lo largo del consumo, como cuatro escalones de volumen crecientes (del orden de 85, 110, 136 y 175 kWh). Y los ratios de franja —noche, tarde, día— van a estar casi iguales en los cuatro. Esa estampa, cuatro bandas de consumo y los ratios planos, es la huella de un modelo que agrupa por volumen. Fíjate en que las bandas están además muy juntas (de 85 a 175, no hay "gigantes" ni "enanos"): el consumo total de la gente de LuzClara es bastante parecido, así que partirlos por volumen es partir casi por ruido. Hoy vas a producir esa estampa sin querer; aprende a reconocerla, porque es la pista que mañana destapa todo.

La forma que delata un modelo de volumen: los cuatro grupos son escalones de consumo (del orden de 85, 110, 136 y 175 kWh), y los ratios de franja apenas cambian entre ellos. Fíjate en dos cosas: las bandas están muy juntas (nadie gasta el triple que nadie) y la escalera es de puro recibo. Mañana, cuando pongas los ratios al lado, los verás planos. Esa es la señal de que has agrupado por el recibo y no por el patrón.

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