Saltar al contenido

lección 6

Jueves: el techo del agua

Poner número a la joroba: localizar el óptimo de riego, contar las parcelas que lo pasan y estimar la cosecha que pierden regando de más.

⏱ 55 min

## Jueves, 11:35. De la forma al número

Esta mañana descubriste la forma: la relación riego-rendimiento es una joroba, no una recta. Elena te lo reconoce y te sube el listón: «El coeficiente positivo del lineal era verdad de media y mentira en el detalle. Ahora lo útil: ¿a partir de cuántos milímetros de riego el rendimiento deja de subir y empieza a bajar? Y ¿cuántas de las parcelas de Nuria están regando pasadas de ese punto?». La forma, por sí sola, es una curiosidad. Lo que la convierte en dinero es ponerle número: dónde está el óptimo, cuántas parcelas se pasan, y cuánto les cuesta pasarse.

Localizar el óptimo es sencillo con lo que ya tienes. La tabla de rendimiento medio por tramo de riego sube hasta el tramo de 420 a 480 milímetros y luego baja: el pico está ahí, así que el óptimo aproximado es el centro de ese tramo, unos 450 milímetros. No hace falta ser más preciso: lo que importa para el negocio no es si el óptimo exacto son 448 o 455, sino que existe un techo cerca de 450 y que regar mucho por encima perjudica. Fijamos 450 como el punto a partir del cual una parcela está regando de más, y a partir de ahí todo es contar y comparar.

El óptimo parte el riego en dos zonas. «Más agua, más cosecha» es cierto en la verde y falso en la roja. El trabajo de negocio es encontrar quién está en la roja.

## Las parcelas que riegan de más

Con el óptimo fijado, la pregunta de Nuria tiene respuesta: ¿cuántas parcelas riegan por encima de 450 milímetros? Filtrar una tabla por una condición es de lo primero que se aprende en pandas, y aquí la condición es `riego_mm > 450`. El resultado son 563 parcelas de las 1.994: casi tres de cada diez. No es un puñado de casos raros; es un grupo grande de parcelas que están gastando agua de sobra y, sin saberlo, perdiendo cosecha. Esas 563 parcelas son, literalmente, la lista de clientes a los que AgroSense puede ir con un consejo que ahorra dinero.

Fíjate en por qué esto es tan valioso para el negocio y tan contraintuitivo a la vez. Nadie discute «más agua, más cosecha» porque, en la mayoría de las parcelas (las que riegan por debajo del óptimo), es verdad. La trampa es que ese grupo tapa al otro: como de media regar más sí sube la cosecha, nadie se fija en que hay un grupo donde la baja. Solo mirando la forma de la relación —no la media— aparecen esas 563 parcelas. Y cada una es una recomendación concreta: baja el riego hasta el óptimo y cosecharás más gastando menos.

## Cuánto cuesta pasarse

Un número redondo convence a un comercial más que una curva. Así que el último paso es estimar cuánta cosecha dejan sobre la mesa esas parcelas por regar de más. La estimación es sencilla y honesta: las parcelas que riegan por encima de 450 cosechan de media unos 7.923 kilos por hectárea, mientras que las que riegan en el óptimo (el tramo 420-480) cosechan unos 8.627. La diferencia, alrededor de 700 kilos por hectárea, es lo que de media podría ganar cada una de esas parcelas bajando el riego hasta el punto bueno. Setecientos kilos por hectárea, multiplicados por 563 parcelas, es mucho tomate y mucha agua ahorrada.

La estimación honesta: las parcelas que riegan de más cosechan unos 700 kg/ha menos que si regaran en el óptimo. Setecientos kilos por 563 parcelas, ahorrando agua: ese es el oro del caso.
El argumento, en dos barras. Bajar el riego al óptimo no es un sacrificio: se gasta menos agua Y se cosecha más. Ganar dos veces es lo que convierte el hallazgo en venta.

## Por qué el lineal lo habría ocultado

Ahora cierra Elena el círculo, y conviene entenderlo bien porque es la lección de fondo del caso. «Esto es lo que un modelo lineal te habría ocultado para siempre: regar más de 450 no mejora, empeora. Nuria da por hecho más agua, más cosecha, y en el tramo bajo es cierto, por eso nadie lo discute. Pero hay un techo, y pasarlo cuesta agua Y kilos. Eso no lo ve una recta: lo ve el árbol». Si AgroSense se hubiera quedado con el modelo lineal —el que confirmaba a Nuria— le habría dicho a esas 563 parcelas que regaran más, mandándolas a gastar más agua perdiendo cosecha. El modelo honesto dice lo contrario, y por eso vale.

La frase que te llevas de este caso la dices tú en esa conversación: «entonces el modelo bueno no es solo el que menos se equivoca; es el que ve la forma real de la relación». El R² mediocre del lineal no era un fallo tuyo: el lineal estaba bien hecho, es que no puede doblar la recta. El valor del trabajo no ha sido el modelo con mejor R²; ha sido el hallazgo que cambia la recomendación de riego. Un científico de datos que solo hubiera mirado el R² y entregado el mejor modelo se habría perdido lo único que de verdad importaba.

Consejo de senior: el mejor modelo y el modelo más útil no siempre son el mismo. Un bosque con buen R² predice bien, pero el valor de este caso no está en la predicción: está en entender POR QUÉ el bosque gana, porque ese porqué —la joroba del agua— es lo que cambia una decisión de negocio. Cuando un modelo flexible le gane a uno simple, no te quedes con «el flexible es mejor». Pregunta qué está viendo el flexible que el simple no, porque ahí suele estar el hallazgo que justifica tu puesto.

Cierras el jueves con el hallazgo completo: hay un techo del agua en torno a 450 milímetros, 563 parcelas lo superan, y cada una pierde del orden de 700 kilos por hectárea por regar de más. Mañana lo conviertes en lo que de verdad entrega AgroSense: una predicción para las parcelas nuevas y una lista de a quién bajarle el riego, contada de forma que Mariano la pueda vender en cinco segundos.

Sigues trabajando sobre datos/tabla_modelo.csv, la tabla de modelado de 1.994 parcelas. El óptimo de riego (unos 450 mm) sale de la joroba que viste esta mañana; a partir de aquí lo usamos como el corte entre regar bien y regar de más.

volver a la visión del caso y descargar los datasets

Regístrate para guardar tu progreso.